Sustos informáticos propios aparte, en los últimos tiempos había detectado una serie de coincidencias en torno a un mismo tema que no dejaba de preocuparme – relativamente, con los tiempos que corren, claro – a saber:
Juan Antonio, el segundo bloguero que “conocí” y seguí, cerró e hizo desaparecer inopinadamente su “Donde el olvido”, sin más explicaciones.
La Comtessa d’Angeville ha tomado la misma determinación y, aunque no ha borrado su blog, ha publicado la que parece su última entrada, que ha titulado muy significativamente “Bye”.
Ossip no publica ni aunque le prometa cena y cine – estoy empezando a valorar ofrecerle sexo, pero hace demasiado que nos conocemos –.
El Hombre-Topo, del “en cerrado” proclamaba hace unos días la muerte de los blogs a favor de los pensamientos cortos y el montárselo socialmente, aunque también expresaba su voluntad contracorrentera de mantenello pese a (y por) todo.
O sea, que además de aguantar los tiempos que corren, me veía perdiendo uno de los pequeños espacios que me producen placer en estos días de zozobra y descoloque. El fin de los blogs, tal y como los conocemos, parecía próximo.
Pero afortunadamente no todo parece perdido:
Meryone – mi primera bloguera – se ha trasmutado en Heidi y parece dispuesta a contarnos sus aventuras helvéticas desde el “Meryone en Helvecia”. Y no sabéis lo que me alegra.
Y, por otra parte, un viejo amigo ha decidido tirarse al río y, hoy mismo, ha iniciado un blog: “Áteme esa mosca por el rabo”. Por lo que me ha explicado, pretende que le sirva de lugar de reflexión sobre un tema que últimamente le obsesiona: la cultura. Como además ha elegido citar mi viejo “El Ovillo de Nadna” en su entrada inaugural, comprenderéis que es para mí un honor y un placer presentároslo.
Y, además, no es feo.
Juan Antonio, el segundo bloguero que “conocí” y seguí, cerró e hizo desaparecer inopinadamente su “Donde el olvido”, sin más explicaciones.
La Comtessa d’Angeville ha tomado la misma determinación y, aunque no ha borrado su blog, ha publicado la que parece su última entrada, que ha titulado muy significativamente “Bye”.
Ossip no publica ni aunque le prometa cena y cine – estoy empezando a valorar ofrecerle sexo, pero hace demasiado que nos conocemos –.
El Hombre-Topo, del “en cerrado” proclamaba hace unos días la muerte de los blogs a favor de los pensamientos cortos y el montárselo socialmente, aunque también expresaba su voluntad contracorrentera de mantenello pese a (y por) todo.
O sea, que además de aguantar los tiempos que corren, me veía perdiendo uno de los pequeños espacios que me producen placer en estos días de zozobra y descoloque. El fin de los blogs, tal y como los conocemos, parecía próximo.
Pero afortunadamente no todo parece perdido:
Meryone – mi primera bloguera – se ha trasmutado en Heidi y parece dispuesta a contarnos sus aventuras helvéticas desde el “Meryone en Helvecia”. Y no sabéis lo que me alegra.
Y, por otra parte, un viejo amigo ha decidido tirarse al río y, hoy mismo, ha iniciado un blog: “Áteme esa mosca por el rabo”. Por lo que me ha explicado, pretende que le sirva de lugar de reflexión sobre un tema que últimamente le obsesiona: la cultura. Como además ha elegido citar mi viejo “El Ovillo de Nadna” en su entrada inaugural, comprenderéis que es para mí un honor y un placer presentároslo.
Y, además, no es feo.

8 atisbos:
Lo del tiempo es una excusa barata. Si lo que te falta por hacer es lo que hace falta para que Ossip vuelva, debes hacerlo. Piensa en los demás. Un poco de generosidad, por favor.
Voy al nuevo blog de tu viejo amigo.
El tiempo, el tiempo...
Si es que no soy su tipo, Blanco. Queda la esperanza de que sea verdad que está en algo, según afirma, pero habrá que verlo.
Nadna, he ido a visitar al señor de las moscas y a darle la bienvenida bloguera.
Con esto de la crisis no paran de cerrar pequeños comercios y grandes blogs. Tenemos que animar a los valientes que empiezan.
Respecto a tu duda carnal, te recomiendo que leas sobre Santa Nefija. Se puede hacer caridad con favores íntimos y además conseguir la Gloria.
Besos.
Pero ¿hay carne o no hay carne, Nefija mía...?
Hola Thornton, muchas gracias por permitirme darte la bienvenida: un placer tenerlo por aquí.
Ossipus ¿Hay texto o no hay texto, Agrafo de mis entretelas..?
Y yo le digo que el mismo día que cerré La muntanya màgica abrí otro... pero todavía no he escrito nada. No se preocupe que se la avisará. La intención es menos entradas pero más... como decirlo, más literarias, menos pedazos de vida. Ya verá (o no, quizá este final de temporada me mate completamente y el 10 de mayo empiezo en mi nuevo trabajo y me da que voy a estar muy muy ocupada).
Una alegría que me da, Comtessa, y grande. Esperaré (im)paciente.
fleursarctiques.blogspot.com
Ahí tiene :)
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