Una de Galeano

"Pájaro, no gallina", tinta fluida sobre papel; 10 cm. x 10 cm.; Nenna (5 años); 2010


1976, en una cárcel de Uruguay: Pájaros prohibidos.


Los presos políticos uruguayos no pueden hablar sin permiso, silbar, sonreír, cantar, caminar rápido ni saludar a otro peso. Tampoco pueden dibujar ni recibir dibujos de mujeres embarazadas, parejas, mariposas, estrellas ni pájaros.

Didaskó Pérez, maestro de escuela, torturado y preso por tener ideas ideológicas, recibe un domingo la visita de su hija Milay, de cinco años. La hija le trae un dibujo de pájaros. Los censores lo rompen a la entrada de la cárcel.

Al domingo siguiente, Milay le trae un dibujo de árboles. Los árboles no están prohibidos, y el dibujo pasa. Didaskó le elogia la obra y le pregunta por los circulitos de colores que aparecen en las copas de los árboles, muchos pequeños círculos entre las ramas:

¿Son naranjas? ¿Qué frutas son?

La niña lo hace callar:

Ssshhhh.

Y en secreto le explica:

Bobo. ¿No ves que son ojos? Los ojos de los pájaros que te traje a escondidas.


Publicado en el recopilatorio “Mujeres”, de Eduardo Galeano.

3 atisbos:

Anónimo dijo...

Muy bonito el dibujo y ekl cuento.

Dani

BLANCO dijo...

A veces llueve y te quiero.
A veces hace sol y te quiero.
Aquí siempre es a veces.
Yo siempre te quiero.

También de un preso.
También de Galeano.

Un beso.

Anónimo dijo...

¿Ahora vamos de pobrecitos revolucionarios de pacotilla que los meten en la carcel pobrecitos? todos ellos no son más que burgueses disfrazados que no han dado un palo al agua en su vida. Ademas el texto es un horror casi tanto como el poema. pero siempre es mejor que cuando tú te pones a escribir. Y si tu hija dibuja esas gallinas deberías llevarla al sicologo.

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