Un cuento de Navidad

A un cuento de navidad se le exige un cierto grado de transfiguración. El mundo sigue siendo el mundo de siempre. Los seres seguimos siendo igual de tiernos y miserables que éramos. Pero por un instante la mirada refulge y atisba algo parecido a la belleza, digamos que la gracia, una gracia que no merecemos.

Hace unos días encontré estas certeras palabras de Daniel en un post homónimo de este y fueron como una llamada. Así que, si lo he hecho bien, sobre esta mirada encontraréis un enlace que os llevará a un relato que pretende ser un cuento – y regalo – de Navidad. Pero antes, como los malos escritores, permitidme una pequeña introducción.

El relato que leeréis – si sois lo suficientemente generosos – me abisma por dos razones. La primera y más general, es porque los hechos son verídicos; sucedió tal y como lo cuento. Incluso he respetado los nombres originales de los personajes, como una especie de homenaje, puesto que ya todos están muertos y no es necesario proteger su intimidad. Esta historicidad creo que le da una dimensión mucho más profunda a la mera anécdota del relato.

La segunda razón es mucho más particular, íntima. De aquellos hechos tan antiguos y aparentemente ajenos a mi vida, dependió que treinta años después naciera Mimianna y, después, Nenna, las dos personas más importantes de mi vida. Me anonada constatar lo cerca que estuvieron de no llegar a hacerlo, lo cerca que está todo lo que ocurre de no ocurrir. No deja de provocar un cierto vértigo...

Pero no pretendo caer ahora en elucubraciones pseudo-filosóficas, sino desear a todos una feliz Navidad à la Dickens. Así que aquí os dejo con “Una moneda de plata”.

7 atisbos:

Anónimo dijo...

Me ha emocionado mucho la historia. Y mas sabiendo que pasó de verdad. Tendremos que creernos que somos buenos en el fondo.

Feliz Navidad para ti tambien.

Dani

Anónimo dijo...

Una historia de la guerra civil y encima nos tenemos que creer que es de verdad. vete con el cuento a otra parte.

Daniel Domínguez dijo...

Intenté leer tu cuento de navidad pero quizá se haya roto el enlace y no fue posible. Pero me encantaría leerlo. ¿Podrías restaurarlo? De todas formas, me alegro de que aquel párrafo te animara a publicarlo.

Juan Antonio dijo...

Ten una muy feliz navidad, querida amiga.

Te envío besos y abrazos.

Daniel Domínguez dijo...

Ya ha leído "Una moneda de plata": un bello cuento de navidad. Me gustó mucho. Felicidades.
Un beso.

Anónimo dijo...

Historia romántica e increíble; es cierto.Por suerte existió André. Por suerte existo.

BLANCO dijo...

Tarde. Casi un mes después de navidad leí tu cuento. Me encantó. Escribes muy bien. Bueno, eso ya lo sabes. Y yo también.
Un beso grande.

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