Felicidades y felicidad


Hay a quien el día de su cumpleaños le parece una fecha aciaga, un hito que señala el paso del tiempo, el acrecentamiento de la decadencia, el acercamiento de la muerte. Hay quien, el día de su cumpleaños se entristece porque es "un año más viejo". Olvidan, quizás, que cada día, cada momento, somos un poco más viejos, decadentes, finales y que además eso no es necesariamente negativo porque también somos más expertos, sensatos y sabios - o deberíamos serlo -.

Hay quien el día del cumpleaños le enfada. A mí, en cambio, cuando es el cumpleaños de alguien a quien quiero, ese día, me ronda una sonrisa en la mirada, la mañana me parece más luminosa, los gestos más amables, la vida más agradable, y paladeo un sentimiento indeterminado de algo parecido a la gratitud.

Porque ese día rememora otro - cada vez más lejano, es cierto, ¿y qué? - en que el mundo se hizo mejor por el simple y anecdótico hecho de que naciste tú. ¿Te parece poco para felicitarte, para mi felicidad?

Pues eso: ¡Felicidades! (y Las Mañanitas bien cantadas).

Related Posts Widget for Blogs by LinkWithin